A modo de presentación

Hola a todos, seáis quienes seáis quienes, por las razones que sean - puro azar o locura voluntaria - habéis caído por estos virtuales lares, por este "aquí estoy" donde, en la medida que mi innata pereza me lo permite,voy publicando mis habituales columnas periodísticas en los diarios del grupo El Día, tal cual noticia que pienso que os puede interesar y, en fin, para qué engañaros, lo que en cada momento se me ocurre. Ya me diréis...


jueves 3 de noviembre de 2011

Cuenca 1975-2011, treinta y seis años de cultura en libertad




Las salas de la Fundación Castilla La Mancha y del Centro Cultural Aguirre de Cuenca serán escenario a partir del viernes 4 de noviembre de la muestra "Cuenca 1975-2011, treinta y seis años de cultura en libertad" , una magna exposición que aspira a recopilar cuanto durante ese periodo de tiempo - desde el comienzo de la transición política hasta hoy - fue produciéndose en Cuenca capital y provincia en los campos artístico, musical, literario y audiovisual al compás del propio proceso de modernización y apertura democrática experimentado por la sociedad conquense de modo paralelo al desarrollado en el resto del Estado.
Organizada por la Real Academia Conquense de Artes y Letras al hilo de la celebración los veinticinco años de su refundación como tal Real Academia quiere ofrecer un panorama lo más detallado posible de cuanto durante esos años fue produciéndose en una ciudad cuyos dos señas de identidad cutural principales, la música y la plástica, se había definido ya en la anterior década de los años 60, apoyadas en dos realidades tan fructíferas como la Semana de Música Religiosa y el Museo de Arte abstracto. Junto a ellas la literatura iba a formar una tercera línea creativa especialmente importante para configurar una ciudad que no en vano iba a ir adquiriendo un especial marchamo de ciudad cultural que ha llegado hasta nuestros días a través de la acción combinada de sus nombres más veteranos y de los representantes de sus más jóvenes generaciones.
La inauguración se llevará a cabo a las 20 horas del citado viernes 4 de noviembre en la Sala de Fundación Castilla La Mancha.

martes 12 de abril de 2011

Pequeñas canalladas


Todos lo comprobamos cada día: en esa papelera recién colocada arrancada de su soporte, en ese banco al que ya troncharon tres o cuatro de sus listones, en ese foco dejado inservible por una pedrada, en el retrovisor que cuelga descuajaringado junto a la ventanilla de aquel automóvil o en esa mismísima señal de tráfico que, arrancada de cuajo, yace de lado sobre la acera… Son las pequeñas pero por desgracia relativamente frecuentes demostraciones de la tendencia del bicho humano, al menos de algunos de sus ejemplares, a hacer el daño por el daño. Y aunque bien consciente es - no tiene más que mirarse dentro y ser sincero consigo mismo – de que cualquiera puede ser capaz en cualquier momento de cualquier barbaridad si las circunstancias lo propician (y siempre rogó que no tuviera que someterse a tal prueba), al columnista no acaba de entrarle en la cabeza qué placer encuentran en ello sus autores. De lo que sí está seguro es de que tales acciones no dejan de ser canalladas por más que a alguno pueda sonarle duro el calificativo. Quizá – siempre fue benevolente - sean pequeñas canalladas pero, qué demonio, canalladas al fin y al cabo; y no puede dejar de pensar, tentándose la ropa, si bastantes de quienes ayer u hoy las cometieron o cometen, no andarán lejos de, en cualquier momento, brincar el adjetivo y cometer cualquier otra fechoría de mayor calado.

Publicado en Columna Cinco, Grupo El Día, el martes 12 de abril de 2011. Foto tomada de internet.

Pequeños misterios



No quiere desde luego quien esto firma, al ponerle título a su entrega de hoy, referirse a enigmas tan de ahora mismo como el sí pero no, no pero sí, de las operaciones de la coaligada coalición que sobrevuela las martirizadas tierras libias, o como el por qué ahora y no antes ni después del final de la crónica de una decisión anunciada de nuestro presidente, sino a cosillas de mucha menor monta pero muy del puro vivir de cada jornada. Por ejemplo, a la causa - bueno, lo mismo la andan estudiando ya los analistas - de que, según le aseguraba hace nada la dueña de una de las tiendas donde efectúa sus pequeñas compras semanales, haya determinados días del mes, siempre los mismos, en los que los billetes de cinco euros brillan por su ausencia complicando el ahí tiene sus vueltas, para luego, como quien no quiere la cosa, volver a hacer acto de presencia en lo que resta de la treintena. O la razón de que – compruébenlo por sí mismos en cuanto nos caiga encima el siguiente chaparrón – en cualquier cruce de paraguas abiertos en el cabemos, no cabemos de nuestras estrechas aceras, sean siempre las personas de menor estatura las que, contra toda lógica, estiren el brazo para que el suyo quede por sobre el del viandante de mayor porte. Pequeños, mínimos, ya les digo, misterios cotidianos, tan inextricables sin embargo como los más profundos interrogantes filosóficos. ¿O no?

Publicada en Columna Cinco, Grupo El Día, el martes 5 de abril de 2011. Foto tomada de internet.

Barcelona, domingo, marzo


La humanidad entera se diría que se pasea, a esta hora del mediodía de este domingo final de un marzo tan plagado de desventuras y desasosiegos - seca ya por el sol toda huella de la leve lluvia con que se despertara el día - el barretinado sambódromo de las Ramblas desde la plaza de Catalunya hasta el puerto, bon dia señor Colón, entre la oferta de los puestos de flores, los quioscos de revistas y periódicos y las casetas de las pajarerías, y ante las terrazas donde los guiris se abrochan sus paellas de imitación entre trago y trago de typical sangría, deteniéndose tan sólo ahora aquí, luego allá, para echarle el ojo o la instantánea - ¿se siguen llamando así en esta era de lo digital? - al variopinto soy no soy de las humanas estatuas de los mimos callejeros, más profesionalmente hieráticos unos que otros, la verdad sea dicha, o para colar cabeza en las aberturas ad hoc de las acartonadas reproducciones preparadas para que desde su ferial guiño simulen fingidas identidades no tan distintas quizá de tantas como, qué demonios, nos vestimos cada día. Sí, se diría que la humanidad entera se pasea hoy, ahora, por estas Ramblas vueltas su social sinécdoque y a cuyo vario, plural y abigarrado desfile no duda en incorporarse el columnista para saborear los últimos momentos de una nueva estancia, también esta vez, ¡ay!, demasiado corta, en esta ciudad que tan atinadamente apelara como “de los Prodigios” Eduardo Mendoza en su espléndida novela, y a la que sospecha que acabará dedicando – he aquí la fehaciente prueba - su próxima semanal entrega.

Publicada en Columna Cinco, Grupo El Día, el martes 29 de marzo de 2011. Foto tomada de internet

La poesía


La “expresión por el lenguaje humano, devuelto a su ritmo esencial, del sentido misterioso de los aspectos de la existencia” decía Mallarmé que es la poesía. Nos lo recordaba la directora de la UNESCO, Irina Bokova, al hilo de la celebración, ayer, del Día Mundial a ella dedicada. Porque sí, qué demonios, entre tantos “Día de” como nos trae cada año el calendario, también la poesía lo tiene, cada 21 de marzo, desde que en 1999 esa organización de las Naciones Unidas lo propusiera para promover la lectura y la creación de la que calificaba como una de las expresiones artísticas más auténticas y dinámicas de la humanidad. Poca repercusión tiene sin embargo entre nosotros la celebración - ni siquiera en el efímero pan para hoy y hambre para mañana de unos actos conmemorativos que en este caso más bien brillan por su ausencia - lo que no tendría especial importancia si no fuera por cuanto ello, bien seguro anda el columnista, no es sino el claro indicativo de la nula importancia que le otorgamos. Pero ya puesto, no va a desaprovechar la ocasión para reivindicar, por utópico que sea, el que un decir tan íntimamente ligado a la propia condición del hombre como ser de palabra, esté presente mucho más de lo que está – aunque a golpe sobre todo de apuestas personales lo esté aquí y allá – en nuestras escuelas, en los planes de enseñanza o en la misma programación cultural; o, y bien viene al caso, que no caigan en el olvido proyectos como esa Fundación Diego Jesús Jiménez en su día proyectada para la localidad conquense de Priego.

Publicada en Columna Cinco, Grupo El Día, el martes 22 de marzo de 2011. Foto tomada de internet.

Así son las cosas



Que la Naturaleza es la Naturaleza y es ella quien finalmente manda aunque tantas veces, inflados de prepotencia, se nos olvide, vaya si no nos lo acaba de recordar con el terremoto de Japón, poniendo de paso en entredicho la en los últimos tiempos tan presente insistencia de sus promotores en minimizar los riesgos de la energía nuclear. Pero, ¿qué tal si también le echamos el ojo a otra naturaleza, la nuestra, la naturaleza humana, para constatar cómo sigue mostrando sus aspectos más sombríos? Qué tal si, por ejemplo, hacemos examen de conciencia para darnos cuenta de cómo, perdidos en escrupulosos y egoístamente interesados dimes y diretes, no le vamos a echar nunca una mano a quienes mueren en Libia por su libertad. O cómo, mientras seguimos firmando acuerdos con la pujante China, el Nobel de la Paz Liu Xiabo continúa preso por reclamar una transmisión pacífica en su país hacia esa democracia de la que alardeamos, paradigma del generalizado acoso de sus gobernantes a cuantos intenten algo en tal sentido. O, más cerca, cómo nos importan nada las numerosas detenciones de periodistas en Turquía ni - este domingo nos lo recordaba en un artículo Soledad Gallego-Díaz - las, en los mismísimos USA, duras condiciones carcelarias del soldado Bradley Manning, acusado de filtrar información sobre Afganistan e Irak incluido un video en el que se apreciaba cómo desde un helicóptero se ametrallaba a civiles desarmados. Porque así son, o al menos están, las cosas. ¿No podríamos intentar cambiarlas?

Publicada en Columna Cinco, Grupo El Día, el martes 15 de marzo de 2011. Foto tomada de internet

sábado 12 de marzo de 2011

Literatura y TV



Dado que este columnista no está apuntado a Canal Plus no habrá podido comprobar anoche – a menos que finalmente recurra, que lo está pensando, a pedirle al vecino que le deje compartir sofá y pantalla tal y como fuera socializadora costumbre en este país en aquellos primeros años, parece que hubieran pasado siglos, del comienzo por nuestros lares de las emisiones televisivas – en qué medida la puesta en imágenes de “Crematorio”, la en verdad que espléndida novela que Rafael Chirles nos regalara hace cuatro años, ha conseguido o no traspasar el espíritu testimonial y profundamente ético de una obra tan literariamente apoyada en el puro lenguaje a un decir tan diferente cual es el visual, pero confía en que la fuerza interna no ya de la historia, sino de sus personajes, en especial ese Rubén Bertoméu, tan profunda y próximamente contradictorio, al que ha prestado carne y voz José Sancho, transparenten cuanto de complejos tienen por y sobre encima de la circunstancia de que el panorama en el que se desenvuelven lo vertebren asuntos de tanto gancho mediático como la corrupción o el deterioro urbanístico de nuestras costas. Y desea que así sea y ello abra además camino a que nuestras televisiones se decidan a jugar más la baza – junto a la realización, por supuesto de series originales, nadie niega nada - de una literatura, la nuestra, fértil vivero, siguiendo la senda que otras foráneas, ejemplo excelso sin duda el de la BBC, tan bien supieron y siguen sabiendo usar.

Publicada en Columna Cinco, Grupo El Día, el martes 8 de marzo de 2011