A modo de presentación

Hola a todos, seáis quienes seáis quienes, por las razones que sean - puro azar o locura voluntaria - habéis caído por estos virtuales lares, por este "aquí estoy" donde, en la medida que mi innata pereza me lo permite,voy publicando mis habituales columnas periodísticas en los diarios del grupo El Día, tal cual noticia que pienso que os puede interesar y, en fin, para qué engañaros, lo que en cada momento se me ocurre. Ya me diréis...

martes, 23 de marzo de 2010

Selva


Se fue tal y como vivió: discreta y calladamente, sin un mal ladrido. Se marchó de madrugada y en silencio tras un paseo tan sólo un algo fuera de hora y unas caricias que en ese momento no cabía sospechar - por más que su edad y sus achaques vinieran dando avisos y que, por una vez, algo parecido a un quejido se le hubiera, casi como a regañadientes, escapado - que iban a ser las últimas. Se apagó mientras quienes hace más de tres lustros la recogimos, abandonado cachorro callejero, sin sospechar el espléndido regalo que con ello nos hacíamos, dormíamos ajenos a su partida. Nos dejó tras dieciséis años de leal convivencia y de un rosario de gratos momentos: su renovada y puntual bienvenida en cada regreso a casa; tantos y tantos deambuleos – jaranera y rauda cuando joven, sosegada y serena en la madurez salvo que en su horizonte aparecieran, irresistibles tentaciones, un gato o una ardilla – en el parque o por el campo; su estar ahí, sin molestar (nunca fue pegajosa) pero siempre presta a acudir si se le reclamaba; su, incluso, aquí me tienes, a tu lado, cuando percibía, ¿cómo?, que algo se nos había torcido por dentro. Se ha ido; se ha ido dejándonos un dolor sordo pecho adentro y un hueco difícil de llenar. Sea hoy para ella, y bajo su propio nombre, esta columna escrita desde su ausencia al contrario de tantas otras mejor o peor pergeñadas en su presencia, y en alguna de las cuales llegó a, más o menos disfrazada, colarse. Adiós, Selva: gracias, muchas gracias por tanto como nos diste.
Publicado en Columna Cinco, Grupo El Día, el martes 23 de marzo de 2010. Foto JAG.

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