A modo de presentación

Hola a todos, seáis quienes seáis quienes, por las razones que sean - puro azar o locura voluntaria - habéis caído por estos virtuales lares, por este "aquí estoy" donde, en la medida que mi innata pereza me lo permite,voy publicando mis habituales columnas periodísticas en los diarios del grupo El Día, tal cual noticia que pienso que os puede interesar y, en fin, para qué engañaros, lo que en cada momento se me ocurre. Ya me diréis...

lunes, 9 de julio de 2012

Sal y sonrisas





Faltaban todavía dos o tres horas más veinticuatro, sábado, media tarde, para que los chicos de del Bosque, aupa "la roja", les dieran un baño de buen hacer y goles - cuatro a cero, ni los más optimistas, oiga - a los bambinos de "la azzurra", y acababa el columnista, tras las fatigas de su accidentado viaje, de acogerse al cálido abrazo de un Mediterráneo que ni las climatizadas, mire, cuando vio llegar para acompañarle, en brazos de sus padres, el desnudo cuerpo de su nietecilla, ni seis meses todavía, en el que iba a ser su marítimo bautizo.Fue entonces,al contemplar su primero asombrada, luego complacida sonrisilla y a continuación las ávidas lametadas a las salinas gotas llegadas a sus labios, cuando, en tanto el sol jugaba al escondite sus anaranjados guiños tras el discontinuo celaje, ahora me véis, ahora no me véis, de las nubes vespertins, cuando se le borraron definitiva y totalmente de la memoria el que su coche le hubiera dejado tirado a tan pocos kilómetros del final de ruta - benditos, por cierto y por una vez, los móviles, bendita la asistencia en carretera, exquisita la amabilidad de los mossos d'esquadra -, la subsiguiente larga espera de la grúa bajo el entonces, pleno mediodía, vaya si inclemente fulgor del astro rey y el mismo posible alto costo de la reparación del vehiculo; y cuando sintió que en su propia boca se copiaba, mimético, casi el mismo, pero que el mismo gesto de satisfacción  que veía florecer en la de la chiquilla, comprendió que el verano, este preciso verano, iba a darle, le estaba ya dando, el más impagable regalo de felicidad, sol, sal y sonrisas, nunca recibido.

Publicado en Columna Cinco de El Día de Castilla La Mancha y El Día Digital del martes 3 de julio de 2012. Foto tomada de internet


1 comentario:

  1. Enhorabuena, güelo. Ah, intuición o chiripa, yo vaticiné 4-0 justo tras el gol de Silva. Y recordé mi vaticinio al descanso. Adolfo.

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