A modo de presentación

Hola a todos, seáis quienes seáis quienes, por las razones que sean - puro azar o locura voluntaria - habéis caído por estos virtuales lares, por este "aquí estoy" donde, en la medida que mi innata pereza me lo permite,voy publicando mis habituales columnas periodísticas en los diarios del grupo El Día, tal cual noticia que pienso que os puede interesar y, en fin, para qué engañaros, lo que en cada momento se me ocurre. Ya me diréis...

miércoles, 19 de diciembre de 2012

La palabra




Si por algo el hombre es lo que es, lo es, más que nada, por la palabra. Porque la palabra – esa herramienta imprescindible no sólo para comunicarnos con nuestros semejantes sino para intentar la imposible aventura de entendernos y entender cuanto nos rodea - le hizo y le sostiene. Por eso es un gozo, un verdadero, espléndido, y en buena medida inesperado, gozo encontrársela - cual por fortuna le ha ocurrido estos días al columnista –, y a despecho de tanta farfolla y vacuidad cual de habitual la aquejan, como protagonista de uno de los a la par más delicados y entrañables textos teatrales a los que, aficionado cual es casi desde siempre a las tablas, ha podido encontrarse en los últimos tiempos quien esto firma: “El diccionario” de Manuel Calzada Pérez. Protagonista no sólo por la belleza y sabiduría con la que este joven arquitecto y escritor andaluz la usa, sino por cómo fulge en su decir con toda su decisiva importancia a través de la figura de María Moliner - aquella bibliotecaria que contra viento y marea fue capaz de acometer en solitario la admirable tarea de conformar el mejor diccionario de uso del español nunca concebido - y cuya trayectoria vital, con la inapreciable contribución a ello del admirable buen hacer como actriz de Vicky Peña, tan hábil y entrañablemente recrea una obra que mentira parece que sea la primera de su autor (o al menos la única suya hasta ahora llevada a un escenario), dada la sabiduría con que es capaz de poner en pie, de forma tan atrayente, una vida tan aparentemente gris (qué cosa esta de la apariencia tan falsa a veces, ¿verdad?) y tan durante tanto tiempo de puertas para dentro de la diccionarista. Lástima que a la pieza le queden tan pocos días ya – hasta el próximo 23 – en el madrileño Teatro de la Abadía. Ojalá que dados sus modestas necesidades de montaje tanto interpretativo, tan sólo tres actores, como escénico, encuentre promotor que la haga girar por muchos otros locales del país para disfrute y deleite de cuantos más mejor. Si tal ocurriera y la encuentran a su alcance, no se la pierdan.

Publicado en El Día de Castilla La Mancha y El Día Digital el martes 18 de diciembre de 2012. Foto de la representación de "El diccionario" de Manuel Calzada Pérez. 

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